wpe1.jpg (4031 bytes)MASONERIA BOLIVIANA RITO DE YORK

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A TODOS LOS HERMANOS  

 

 

A:. L:. G:. D:. G:. A:. D:. U:.

S:. F:. U:.

RESP:. LOG:. CARLOS ARNOLD NUESSER

"DIGNIDAD Y CONSTANCIA N° 17"

LA AUTOPSIA DEL CRUCIFICADO

"Ciencia sin religión esta ciega, religión sin ciencia, esta coja" Albert Einstein

Si yo no hago lo que me encarga mi padre (religión), no confíen en mi; pero si lo hago, aunque no confíen en mi, confíen en mis obras (ciencia); así sabrán de una vez que el Padre esta conmigo y yo estoy con el Padre. Juan el evangelista.

Soy médico y he dedicado mi vida a adquirir los conocimientos y la experiencia necesarias para examinar personas. Por eso el leer "Autopsia del Crucificado", me causó un fuerte impacto, y el deseo de compartir con Uds., mis emociones.

La intención del autor no es escribir otro libro más sobre la vida de Jesús de Nazaret. Mi objetivo, dice, es "ver" los sufrimientos durante su pasión y muerte y "mostrarlos" al lector al escribirlos en su respectiva historia médica o clínica.

Se escogió a Jesús de Nazaret, por ser la persona que ha vivido más discutida, debatida y escrutinisada en la historia de la Humanidad. Jesús fue un hombre que irrumpió en el mundo hace dos mil años y desde entonces, como personaje histórico, despierta todo tipo de interrogantes: Ha pesar de que nació humildemente en una cueva y no en un palacio, que su madre vivió en un villorrio de Israel y estuvo desposada con un humilde carpintero; que no tuvo dinero ni posesiones; que no fue gobernante, que no fue conquistador, ni tuvo amigos de gran influencia. ya que en su mayoria eran pescadores y gente común; que fue rechazado por los lideres religiosos y la élite política de su comunidad; que su vida pública fue muy corta y de que murió crucificado a los 33 años y sufrió la tortura más cruel, degradante y humillante de la época; el impacto que produjo sobre la Humanidad fue de tal intensidad, que es el origen de un considerable acontecimiento histórico, el nacimiento del cristianismo.

Ninguno de los grandes profetas de Judea incluidos Abraham, Jacob, Moisés o de los fundadores de otras religiones mayores como Sidharta Gautama (Buda) o de cualquier otro hombre en su sano juicio en la historia de la humanidad; se igualaron a Dios, ni siquiera pensaron en esa posibilidad, ni se atrevieron a afirmarlo públicamente y mucho menos, con pleno conocimiento del sacrificio que bajo la tortura infernal le esperaba, para avalar su testimonio existe otro hombre que acepte el dolor, la humillación, por mantener lo que afirmaba, como lo hizo Jesús de Nazaret. Quien será este que hasta el viento y el agua le obedecen.

No será este el hijo de David.

Cuánto sufriste?

Es la pregunta que sobre estos sufrimientos se hizo el autor de este libro. Para responder la es indispensable disponer de la mayor honradez intelectual posible, por lo tanto se debe evitar ilusiones, fanatismo, sentimentalismos, durante el proceso de búsqueda de la verdad, sea cual sea esta, me guste o no, como al escribir los hallazgos obtenidos en su respectiva Historia Médica. Esta es la historia médica de un hombre que ante la pregunta. Tú eres el Mesías, el hijo de Dios bendito, contesta:

Yo soy, y van a ver cómo este hombre toma asiento a la derecha del Todopoderoso y cómo viene de entre las nubes del cielo.

Por su respuesta fue encontrado culpable y torturado hasta morir.

Me van a torturar sin piedad ni compasión.

Ofrecí mi espalda a los que me apaleaban.

Los mitos señalan el despellejamiento vivo del Dios encarnado "Y mientras gritaba, le iban arrancando la piel hasta dejarlo convertido en una única herida, corre por todas partes la sangre, afloran los músculos al descubierto y las venas, sin protección alguna, culebrean palpitando".
Las escrituras anuncian que al Mesías lo van a azotar.

Isaías De la planta del pie hasta la cabeza, no queda parte ilesa: llagas, moretones, heridas recientes, nadie las ha curado, ni vendado ni aliviado con ungüentos.

Los evangélicos confirman Que Jesús fue flagelado por los romanos antes de ser crucificado.

La flagelación romana En la historia de la humanidad, abundan las mas horribles crueldades que la mente humana pueda concebir para dañar a otros hombres. La flagelación romana era una de ellas.

Los verdugos Los hombre encargados para el oficio de Flagelar se denominaban "lictores" que eran escogidos por su capacidad de realizar los peores actos vandálicos, entre lo hombres mas rudos, crueles, perversos y sádicos de la tropa.

Los instrumentos El flagrum, consistía en un bastón de madera provisto de dos o tres correas de cuero cada una de 35 a 40 centímetros de longitud con un trozo de metal en el extremo. La imagen impresa en la sábana de Turín muestra que el cuerpo que en ella aparece, detenta los impactos de un hombre flagelado con Flagrum romano.

Las ampliaciones fotográficas y los estudio realizados con luz ultravioleta, muestran que en todo el cuerpo, menos las manos, los pies, cara, región precordial y abdomen superior, existen extensas zonas de piel desgarradas por las correas de cuero.

Para algunos investigadores, la imagen tiene más de seiscientas contusiones y heridas.

No quedó prácticamente piel, ni zona del cuerpo sin flagelar.

La flagelación de Jesús

Jesús fue llevado sin resistencia de su parte, al patio abierto donde va a ser sometido al triple castigo de la flagelación:

El dolor físico extremo, la vergüenza intolerable de la desnudez pública y la ignominia de ser degradado a la condición de esclavo o criminal.

Lo amarraron al poste con el cuerpo inclinado desnudo y con las piernas abiertas.

¿Cuanto miedo sintió Jesús en ese momento? Es conveniente revivir un golpe de la flagelación de Jesús: el Lictor, descarga el Flagrum con todas sus fuerzas y las correas de cuero, cual cuchillos al entrar y salir, abren profundas heridas en su cuerpo, cortando, desgarrando y machacando su piel, grasa, músculos, arterias, venas y nervios, que en pedazos, junto con chorros de sangre, caen y salpican por todas partes.

El dolor es insoportable, los latigazos, cual arados, abren grandes surcos sobre su cuerpo, que es desgarrado en pedazos. Es conveniente detenerse y meditar en la carnicería sangrienta que fue la flagelación de Jesús de Nazaret.

Mucho se habla del horror de su crucifixión y poco de su flagelación. Se pasa este episodio como un evento más "y fue flagelado", como si nada le hubiera pasado, le dieron unos golpes de látigo y se pasa a la coronación de espinas, tortura esta, única, pues que se sepa,, no hay otro hombre en la historia de la humanidad a quien se la hayan aplicado.

Y el Lictor no descansa, a un latigazo le sucede el siguiente, despellejando su piel y dejando a la intemperie las terminaciones nerviosas, que se activan y duelen hasta con el aire.

Su cuerpo quedó como una sola llaga sangrienta deformado por los hematomas, desgarrado desde la cabeza a los pies, los músculos destrozados y hasta algunos huesos al descubierto.

Salmista, voy encorvado y encogido, todo el día camino sombrío, tengo las espaldas ardiendo , no hay parte ilesa en mi carne.

Jesús fue coronado de espinas,

Los ''Mitos" señalan, el escalpamiento vivo del Dios encarnado.

Las escrituras anuncian, las heridas del Mesías en la cabeza.

Los Evangelios confirman que a Jesús le clavaron sobre su cabeza, una corona hecha de ramas de espinos.

LOS ESPINOS

Para construir la corona, necesariamente utilizaron los espinos que abundan en la región, entre los más comunes, el espino christiel, Poterium y el triquetus.

Las ramas del poterium son flexibles y maleables. sus espinas son largas y afiladas y penetran fácil y profundamente el cuero cabelludo, hasta llegar al hueso, donde se clavan.

LA CORONA

La forma de la corona de espinas, es motivo de controversias, en razón de que se perdió la memoria visual de la que tuvo originalmente. Las primeras representaciones artísticas comenzaron en el siglo XII, son la figura de una guirnalda, similar a las usadas, de laurel y olivo, por los emperadores romanos.

En los Evangelios de Mateo y Juan, se reseña que la corona de espinas fue colocada sobre la cabeza y no en torno o a su alrededor o sea que tenia la forma de un "pileus", de acuerdo con las costumbres orientales. El "pileus" es una especie de gorro, que cubre toda la cabeza, de modo que la corona recubría y tocaba la cabeza por todas partes.

Al penetrar, las espinas perforan todo el espesor del cuero cabelludo hasta 1 legar al hueso y actúan como cuchillos internos que cortan y desgarran todo a su al rededor con cualquier movimiento de la corona y de la cabeza, y Jesús recibió continuos golpes sobre la corona, no solo al ponérsela, si no también a cada momento hasta morir en la cruz.

Marcos, le golpeaban la cabeza con una caña y le escupían.

Con la corona de espinas puesta, los soldados daban vueltas a su alrededor y le propinaban bofetadas en la cara, le golpeaban el cuerpo y la cabeza con una vara, puños y patadas y ademáis se burlaba de El, lo escupían y le preguntaban, Quien es el Dios.

Y esa fue la primera coronación.

Jesús se encuentra vestido con una capa roja de soldado y para colocarle la túnica con la que caminaría al Gólgota, tuvieron que arrancarle con fuerza la corona de espinas.

Al jalarla, se levanta el cuero cabelludo, esto hizo que las espinas clavadas en el periostio, en el hueso y en los músculos, se movieran al salir, lo que aumentó el desgarramiento, el sangramiento y exacerbó el fiero dolor.

Cuando llegaron al lugar de la crucifixión, lo desnudaron para crucificarlo, nuevamente le arrancaron la corona y como la tenía puesta cuando murió, se la volvieron a colocar. En cada colocación o coronación, el cuero cabelludo es penetrado por 30 a 50 espinas que llegan hasta el hueso y causan un dolor inenarrable.

Isaías, La cabeza es una llaga.

Ecce homo, fue la frase que utilizó Pílalos al presentar a Jesús a la multitud.

Juan. salió Jesús llevando la corona de espinas y el manto de color rojo Ecce homo, "ahí tienen al hombre".

Mateo, Pilatos les preguntó, ¿que hago con Jesús a quien llaman Mesías?. Contestaron todos, que lo crucifiquen.

Pilatos repuso, porqué, qué ha hecho de malo?.

Y ellos gritaban más y más, que lo crucifiquen Y el pueblo libera a Barrabás y condena a Jesús.

Salmista: La afrenta me destroza el corazón y desfallezco. Espero compasión y no la hay; consoladores, y no los encuentro.

Y Pílalos se lavó las manos y Jesús fue el crucificado.
Las Escrituras anuncian, que al Mesías de Israel lo van a crucificar.

Los evangelios confirman unánimemente la crucifixión de Jesús de Nazaret a manos de los romanos y ordenada por el procurador Poncio Pilatos.

Mateo, terminada la burla, le quitaron el manto le pusieron su ropa y lo llevaron para crucificarlo.

LA CRUCIFIXIÓN ROMANA

La cruz es la cima del arte de la tortura, pues se trata de la ejecución más degradante, cruel, repugnante, dolorosa y aterradora, concebida por el ser humano para matar a otro hombre.

Incluye todo lo que pueda desear el torturador más ardoroso: la muerte segura por asfixia destilada lentamente, gota a gota, y bajo los mayores dolores y sufrimientos físicos posibles, unidos a la degradación y humillación extrema de la víctima.

Una cruz completa pesa aproximadamente ciento cincuenta kilos, que constituye una carga imposible de llevar por hombres sanos y menos aún si han sido previamente flagelados. Esto explica el hecho de que los "Stipes" o palo vertical, se encuentran previamente clavados en el lugar donde se ejecuta la tortura y de que los condenados camino al lugar de la crucifixión, solo cargasen el tramo horizontal o "Patibulum".

Se colocaba el "patibulum" transversalmente, amarrado con una cuerda sobre la espalda, hombros y los brazos extendidos.

Y Jesús cargó el madero.

Cargar un pesado madero con lesiones en la piel, músculos, tendones y huesos, hacen que cada paso o movimiento se convierta en un suplicio, lo que se agrava por la aparición de los temidos "Calambres" que suelen ser tan dolorosos que impiden caminar y la persona cae al suelo en un rictus de dolor.

Los calambres se producen al realizar los músculos un esfuerzo superior a sus posibilidades reales, que en caso de la "Via Crucis" de Jesús, fueron causados ante la obligación de cargar el enorme peso del madero en lamentables condiciones físicas, con el agravante de que dichos calambres ocurrieron en unos músculos y tendones lesionados por la flagelación, lo que hace que duelan mucho más.

Es menester reflexionar sobre el indescriptible dolor que Jesús tuvo que sentir con cada paso rumbo al Gólgota, al tener todo el cuerpo adolorido por la flagelación y la coronación de espinas, cualquier movimiento, aunque leve, exacerbaba sus dolores.

LAS CAIDAS

Al caer Jesús, el pesado patibulum empuja con fuerza la cabeza y el cuerpo desde lo alto, que es tirado hacia el suelo en caída libre, sin poder evitarlo ni protegerse por tener las manos amarradas al patibulum. En la caída, el choque del cuerpo, y especialmente de la cara contra el suelo es contundente, aplasta la cabeza y el cuerpo contra el piso y con la corona de espinas puesta.

Al chocar la frente contra el piso, se le entierran aun más las espinas ahí clavadas y el madero al golpearlo fuertemente, rompe , dobla y entierra las espinas aún más. Quedan la cara, la cabeza, el tórax aplastados entre el suelo y el patibulum.

A pesar de todo, es obligado a golpe de látigo, gritos y empujones, para que se levante y continúe su camino.

LO DESNUDARON

Las escrituras anuncian: El Mesías va a ser despojado de sus ropas.

Los Evangelios confirman unánimemente, que Jesús fue despojado de sus ropas.

Al llegar Jesús al Gólgota, han transcurrido dos o tres horas, desde que ocurrió la flagelación y le pusieron sus vestiduras, tiempo más que suficiente para que la túnica se encuentre pegada al cuerpo por la fibrina y los coágulos de las heridas, igual que sucede con la gasa que se coloca en las heridas y especialmente en los quemados; para cambiarlas hay que despegarlas, operación que se hace usualmente bajo anestesia debido al intenso dolor que se produce.

A Jesús la túnica le fue arrancada violentamente y sin ninguna consideración, lo que debió arrastrar consigo pedazos de su cuerpo, lo que hizo que las heridas se abrieran y sangraran nuevamente, el dolor recrudeció.

LO CLAVARON

Las escrituras anuncian que al Mesías lo van a clavar por los miembros.

Los Evangelios confirman que Jesús fue clavado a la cruz.

Por reflejar una crueldad y una barbarie insólitas, es inconcebible e inimaginable que un ser humano sea capaz de clavar a otro de un madero.

Los clavos utilizados por los romanos se llamaban, Clavis trabalis,

Estaban hechos de hierros y eran gruesos, toscos, cuadrados y con una longitud de 12,5 a 17 cm. Al ser la punta del clavo roma, para clavarlos era necesario abrir primero un hueco en la madera para que pudiesen penetrarla, luego colocaban los brazos extendidos sobre el patibulum y a golpe de martillo atravesaban machacando los tejidos que encontraban a su paso, destrozándolos. El indescriptible dolor y terror de la victima, no son posibles de describir.

Debido a lo frágil de sus tejidos, las palmas de las manos no son capaces de sostener el peso de un hombre colgando de una cruz. Barbel revisó en la imagen de la sábana de Turín el lugar por el que pasaron los clavos y encontró que las perforaciones están situadas en las muñecas y no en las palmas. En este sentido la imagen de la sábana contradice la costumbre "artística" de representar los clavos de Jesús en las palmas de las manos.

Primero le clavaron una muñeca, el clavo al atravesar en medio de los dos huesos lesiona el nervio mediano, la compresión causa una neuralgia, dolor penoso, intenso, permanente, se exacerba con cualquier estimulo, se asemeja al dolor causado por una violenta corriente de fuego que se inicia a ni ve 1 de los dedos de la mano, continua por los brazos y hombros hasta explotar en el cerebro con tal violencia e intensidad que es casi imposible conservar la conciencia y la lucidez.

Primero le clavaron una muñeca y luego procedieron al clavarle la otra, lo hicieron con el patibulum en el suelo, y luego lo levantaron y lo encajaron al palo vertical y el crucificado queda colgando de la cruz, como un peso muerto. Que dolor. El peso de un hombre colgando de sus muñecas, los codos y los hombros y las articulaciones de la cavidad torácica se dislocan y crujen como si fueran a romperse.

Estiraron uno de sus pies hasta que la planta toco el madero, en esta posición del pie, hace que sobresalga el hueso astrágalo y resalta el espacio que separa el segundo del tercer dedo, que divide al pie en dos partes casi iguales, este es el lugar por el que pasaron el clavo a golpe de martillo. Fijado este pie pasan el otro clavo a nivel del dorso del otro pie y al salir por la planta es fijado sobre el primero y lo clavan atravesándolo hasta llegar al madero.

Produce espanto el imaginar dos clavos romos y gruesos atravesando a golpe de martillo ambos pies desde el dorso hasta la planta y que en uno de ellos va a emerger por el talón.

Jesús lo sabía ya en el huerto y quizás mucho tiempo atrás cuando leía las escrituras.

Con un clavo que atraviesa cada muñeca, otro en el pie izquierdo y dos en el derecho, el hombre de la sábana y probablemente Jesús, quedaron fijados a la cruz con cuatro clavos uno de ellos atravesando ambos pies.

Los clavos son lo más atroz de la cruz.

LA ASFIXIA DEL CRUCIFICADO

La posición en la cruz trastorna toda la dinámica respiratoria. Cuando se alza a un hombre con las manos más altas que la cabeza, los músculos respiratorios son estirados al máximo y como unen el tórax con los músculos del brazo, lo arrastran en su movimiento y fijan al tórax en situación de inspiración forzada. Los músculos del cuello se contraen y dirigen la cabeza hacia adelante, el diafragma desciende y se queda hacia abajo. Las vísceras abdominales se acumulan en la pelvis y traccionan aun más al diafragma y los músculos de la pared abdominal permanecen contraídos, lo que motiva que no puedan elevar las vísceras abdominales.

La consecuencia final del crucificado, es que el tórax se encuentra automáticamente en situación de inspiración forzada, el aire entra pasivamente y se queda adentro mientras el cuerpo mantenga esta posición.

Para poder expulsar el aire y renovar lo por otro nuevo, es necesario elevar el cuerpo unos 18 centímetros.

Para esto el crucificado se encuentra obligado a levantar el cuerpo y para ello utiliza los clavos de los pies como apoyo, los de las manos como palanca y con un considerable, doloroso y agotador esfuerzo eleva el cuerpo apenas lo suficiente para expulsar algo del aire retenido. Y el cuerpo vuelve a caer y otra vez el esfuerzo y el dolor para expulsar un poco y seguir respirando.

Se trata de una asfixia periódica y lenta.

El dolor producido por cada movimiento respiratorio, es atroz.

Los clavos de las manos raspan los huesos de las muñecas y comprimen el nervio mediano. El dolor es insoportable.

esta lucha contra la asfixia y el dolor indescriptible, la realiza el crucificado durante horas, conciente de que la muerte es la única escapatoria posible a este sufrimiento.

DESNUDO EN LA CRUZ

Los evangelios confirman que Jesús fue levantado en alto y expuesto desnudo y de frente ante la muchedumbre que lo observa.

Juan, estaban junto a la cruz de Jesús su madre, la hermana de su madre, Marta de Cleofás y María Magdalena.

Lo que mancilló su honor y se sintió tan humillado que la vergüenza se reflejó en su cara.

Salmista; Tengo siempre delante mi deshonra y la vergüenza me cubre la cara.

SU SED

Las escrituras anuncian la sed del Mesías.
Salmista: Mi garganta esta seca como una teja, la lengua se me pega al paladar. En mi comida me h echaron veneno, para mi sed me dieron vinagre.

Los evangelios confirman que Jesús tuvo sed. Se ha dicho que morir de sed es peor que morir de hambre.

Cuando al organismo se le priva de los líquidos necesarios para su funcionamiento, las mucosas de la boca se secan e irritan la garganta se vuelve áspera y reseca, los labios y la lengua se hinchan y agrietan y el cuerpo se contrae convulso en una ansia devoradora, en la búsqueda de un sorbo de agua.

Habló

Cualquier persona en estas circunstancias se quita de encima toda careta por encontrarse fundido con su esencia y muestra el alma: el corazón, que es lo esencial de todo ser humano y lo que nadie ni nada pudo dañar en Jesús, pues a pesar de las torturas e injurias a que fue sometido, permaneció intacto. Jesús a pesar de que se estaba muriendo, joven, inocente y desnudo, con la tortura más cruel, degradante, dolorosa y repugnante, habiendo sido golpeado, flagelado sin compasión, escalpado con la corona de espinas, con las heridas llenas de moscas, tierra, sangre; con el dolor de haber sido abandonado, traicionado, rechazado, escupido, insultado y humillado, aún así, volvió la cabeza y perdonó. "Padre perdónalos porque no saben lo que hacen"

MURIO

Juan, luego inclino la cabeza y murió.

Pedro en su epístola confirma personalmente la muerte de Jesús.

Pedro, sufrió la muerte en su cuerpo.

Jesús murió el día 3 de abril del año 33, después de haber sido traicionado, abandonado, insultado, escupido, avergonzado, golpeado salvajemente, flagelado, coronado de espinas, desnudado, humillado y crucificado.

Así sufrió y murió Jesús en el Gólgota y comenzó el cristianismo.

VALLE DE TARIJA, NOVIEMBRE 23 DE 2000 E:. V:.

 

H:. GUSTAVO AGUIRRE PEREZ
PAST MASTER

 

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